Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Chapter 67 by bla12
¿Qué pasa después de la sesión?
Experimentan nuevos puestos
El silencio entre ellas era un muro de hielo. La sesión que las usó como polos opuestos —la quebrada y la glacial— había terminado, pero la coreografía de poder y sumisión quedó grabada en el aire. Las habían enviado al vestuario con una orden que no admitía réplica: "Pónganse el uniforme de asistencia. Set 2 en diez minutos".
Sobre el banco, descansaban dos conjuntos de microbikini negro, apenas unos hilos de spandex y triángulos de tela tan mínimos que parecían una burla a la palabra "ropa".
Celia se quedó de pie, mirando la prenda. Tras la odisea de la sábana y la desnudez total frente a los técnicos, ver esos hilos negros le provocó una reacción inesperada: gratitud.
—Gracias a Dios —susurró Celia, tomando el trozo de tela con manos ansiosas—. Algo de ropa. Al menos... al menos esto cubre lo importante.
Se lo puso con una rapidez desesperada, ajustando las cuerdas con dedos torpes. Para ella, ese uniforme —que en cualquier otro contexto sería una humillación— era ahora un refugio. Era una barrera, por fina que fuera, entre su intimidad y el mundo. Se sentía "vestida", y esa pequeña victoria psicológica la hizo erguir un poco la espalda, aunque el bikini apenas dejara nada a la imaginación.
Magi, al otro lado, se vestía con una parsimonia insultante. Se anudó las cuerdas del microbikini en las caderas con la precisión de quien se pone una armadura. No buscaba refugio; buscaba eficiencia.
—Es patético que agradezcas esto, Ceci —dijo Magi, observando cómo su hermana se estiraba la tela inútilmente para taparse más—. Es solo otra forma de correa. Pero si te hace sentir segura, úsalo. Yo prefiero que me miren a mí que a lo que llevo puesto.
La orden no era para posar, sino para asistir. La nueva víctima era Iris, una chica de dieciocho años con una "inocencia etérea" que Elara quería triturar.
Magi, la Técnica Fría. A Magi le asignaron la iluminación. Iris, vistiendo un camisón de gasa casi transparente, temblaba bajo los focos.
—La luz no te golpea, te posee —dictó Magi con voz neutra, ajustando un difusor—. Si te tensas, creas sombras sucias. Pareces una principiante asustada.
Magi se acercó y, con una mano firme, corrigió la postura de Iris. Le separó las piernas y le arqueó la espalda, una pose que ella misma había odiado semanas atrás. Al tocar la piel cálida y sudorosa de la novata, Magi no sintió empatía. Sintió la superioridad del cirujano sobre el paciente.
—Así —murmuró Magi—. No luches contra la luz. Deja que te desnude del todo. Es más rápido si no te resistes.
Celia, el Espejo Roto. A Celia la pusieron a cargo de los ajustes de vestuario. Cada vez que el camisón de Iris se movía, Celia corría a recolocarlo. Al cruzarse sus miradas, vio en Iris su propio reflejo: el pánico líquido.
—Respira —le susurró Celia, mientras le ajustaba la caída de la tela con dedos temblorosos—. Haz lo que digan. Es... es mejor si dejas de pensar. Mira, yo ahora tengo este uniforme... —Celia señaló su microbikini como si fuera un traje de gala—. Estarás bien. Solo tienes que aceptar que ya no te perteneces.
Al dar ese consejo, Celia sintió una punzada de náusea. Estaba vendiendo la sumisión como un método de supervivencia. Estaba ayudando a Elara a romper a otra mujer para que su propio dolor fuera más soportable.
Iris, atrapada entre la técnica glacial de Magi y los susurros resignados de Celia, empezó a ceder. Su cuerpo se entregó con una fluidez que asombraba a Leo. Elara observaba desde la oscuridad, con una sonrisa de depredador satisfecho.
Al terminar, Iris se acercó a ellas, secándose las lágrimas.
—Gracias —sollozó la chica—. Sin ustedes... no sé qué habría hecho. Me hicieron sentir que esto es normal. Que se puede aguantar.
Magi asintió con un gesto profesional vacío, mientras terminaba de enrollar un cable. Celia forzó una sonrisa, sintiéndose como una traidora.
Elara se acercó, colocando una mano en el hombro de cada hermana. Sus dedos rozaron la piel desnuda que el microbikini dejaba expuesta.
—Excelente —dijo Elara—. Hoy no han sido modelos. Han sido arquitectas. Han construido el escenario para que Iris se rompa correctamente. Mañana hay otra iniciación. Estarán a cargo de toda la preparación. Lilith quiere ver si son capaces de gestionar el "material" sin mi supervisión.
Se fue, dejándolas solas en el set que olía a ozono y a traición. Magi recogió sus cosas en silencio, su cuerpo casi desnudo moviéndose con una gracia depredadora. Celia miró el suelo donde Iris había llorado. Ya no eran solo víctimas; ahora eran parte del mecanismo que fabricaba víctimas. Y esa comprensión, bajo la luz cruda del estudio, era un nivel de infierno mucho más profundo.
¿Cómo termina la jornada?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Bajo la Superficie
Crónica de una Humillación
Magi es una joven solitaria y reservada que prefiere la compañía de los libros a la de las personas. Con su cabello negro indomable, pecas tenues y ropa holgada, proyecta una imagen de practicidad y comodidad. Sus grandes ojos verdes, aunque curiosos, evitan el contacto visual, revelando su naturaleza introvertida. A pesar de su apariencia serena, una profunda inquietud la acecha, anticipando un inminente e inevitable cambio que amenaza con romper el frágil equilibrio de su vida tranquila.
Updated on Jun 12, 2026
by bla12
Created on Aug 28, 2025
by bla12
Comments moved below the chapter.
Jump to comments
Comments