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Chapter 38
by
bla12
¿Qué pasa cuando llega a su casa?
Se encuentra con un vecino
Cuando por fin se detuvo frente a su edificio, él no apagó el motor. Solo giró la cabeza para mirarla de frente por primera vez desde que se había subido al coche. Sus ojos recorrieron su cuerpo desnudo una última vez, de arriba abajo, con una lentitud deliberada que hizo que Magi deseara desaparecer.
—El bikini —dijo, extendiendo la mano—. La propina.
Magi se quedó paralizada.
—¿Qué?
—El conjunto. Es parte del pago. Quiero un recuerdo de la… transacción.
Sin decir nada más, activó el seguro de las puertas. El mensaje era claro: Sal. Bajó del coche.
El BMW se alejó con un rugido suave, absorbiendo consigo los últimos vestigios de calor humano. Magi se quedó plantada en la acera, anclada al frío asfalto por la vergüenza. La noche envolvía su desnudez como un vestido de hielo. Cada poro de su piel, cada centímetro de su cuerpo estaba expuesto al mundo, sintiendo el roce áspero del aire urbano como una caricia violenta.
Antes de que pudiera moverse, la puerta de cristal de su edificio se abrió con un chirrido que sonó como un grito en el silencio. El señor Evans, su vecino del tercero, quedó paralizado en el umbral, la correa de su caniche suspendida en el aire. Sus ojos, tras las lentes gruesas, se dilataron mientras recorrían su cuerpo desnudo con una incredulidad que rayaba en el pánico. El pequeño perro olfateó el aire y rompió a ladrar con nerviosismo.
—Buenas… noches, Magi —tartamudeó el anciano, desviando la mirada hacia el animal con un rubor que le subía por el cuello—. ¿Todo… bien?
Las palabras cayeron entre ellos como piedras. Magi sintió cómo la vergüenza le quemaba las mejillas, pero por debajo de esa sensación familiar, una extraña indiferencia comenzaba a apoderarse de ella. Ya no era sorpresa, sino resignación.
—Buenas noches, señor Evans —murmuró, su voz apenas un susurro ronco.
Él asintió incómodo, tirando de la correa.
—Vamos, Coco. Déjame en paz… —murmuró para su perro, pero la mirada de reojo iba dirigida a ella.
La esquivó con un amplio rodeo, como si su desnudez fuera contagiosa, y se alejó rápidamente por la acera sin mirar atrás.
Magi permaneció inmóvil un instante más, sintiendo el frío del asfalto bajo sus pies descalzos y el calor de la humillación recorriendo su cuerpo. Finalmente, emprendió el camino hacia la entrada, cada paso una declaración silenciosa de su estado. Al cruzar el vestíbulo, el aire acondicionado le recorrió la espalda como un suspiro helado. Subió las escaleras evitando el ascensor, sintiendo cada peldaño áspero bajo sus pies, cada barandilla fría bajo su palma.
Al cerrar la puerta de su apartamento tras de sí, el silencio fue absoluto. Se apoyó contra la madera, respirando hondo. La soledad del lugar, antes un refugio, ahora era un testigo mudo de su degradación. Se deslizó hacia el suelo, abrazándose las rodillas contra el pecho. Las baldosas frías se pegaron a sus muslos y nalgas con una crudeza que le hizo estremecer. Cada centímetro de su piel, desde los hombros hasta los talones, estaba expuesto al aire quieto del apartamento.
Las lágrimas llegaron entonces, silenciosas y amargas. No eran sollozos dramáticos, sino un llanto profundo que nacía de lo más hondo de su ser. Las lágrimas le resbalaban por las mejillas y caían sobre sus rodillas, trazando caminos salados sobre su piel. "Buenas noches, Magi". La voz del señor Evans resonaba en su cráneo, una grabación perfecta de ese momento de vergüenza absoluta.
Se levantó arrastrándose, las plantas de sus pies sintiendo cada irregularidad del suelo. Al pasar frente al espejo del recibidor, se detuvo. La figura que la devolvía era la de una extraña: una mujer desnuda, ****, con el cabello revuelto y los ojos hinchados. Pero lo más aterrador no era su aspecto, sino la creciente sensación de que lo que veía ya no era una persona, sino un cuerpo. Un vehículo para la humillación. Un objeto que había sido transportado, expuesto y devuelto a su punto de origen.
Bajo el chorro de agua caliente de la ducha, el contraste fue brutal. Se frotó con un estropajo áspero hasta que la piel enrojeció y ardió, pero ni el agua hirviendo podía eliminar la sensación de suciedad que llevaba impregnada. Cada poro de su cuerpo parecía recordar la exposición forzada: el asiento de cuero contra sus nalgas desnudas, el aire acondicionado recorriendo su espalda, las miradas que la habían devorado.
Al salir, se envolvió en una toalla áspera que no lograba absorber ni la humedad de su piel ni la de su vergüenza. La tela rozaba sus pezones sensibles, sus hombros descubiertos, y cada contacto era un recordatorio de que la toalla era solo un préstamo temporal.
Se miró en el espejo empañado. May no le había quitado solo la ropa; le había arrancado la piel metafórica que separa a una persona de un objeto. Y ahora, en la soledad de su baño, Magi podía sentir el vacío de esa ausencia. Era un despojo, y lo peor era la certeza de que, si mañana May se lo pedía, volvería a subirse a otro coche. Porque el viaje, al final, siempre tenía que terminar en casa. Y su hogar ya no era un refugio, sino solo el lugar donde esperar, desnuda y ****, la siguiente orden.
Al salir del baño, ni siquiera se vistió. Se dejó caer sobre la cama, sintiendo las sábanas ásperas contra su piel desnuda. Permaneció allí, mirando al techo, sintiendo cómo la desnudez se convertía en su nuevo estado natural, cómo la humillación se transformaba en indiferencia, y cómo la persona que una vez fue se desvanecía detrás del objeto en que se estaba convirtiendo.
¿Qué pasa al día siguiente?
Bajo la Superficie
Crónica de una Humillación
Magi es una joven solitaria y reservada que prefiere la compañía de los libros a la de las personas. Con su cabello negro indomable, pecas tenues y ropa holgada, proyecta una imagen de practicidad y comodidad. Sus grandes ojos verdes, aunque curiosos, evitan el contacto visual, revelando su naturaleza introvertida. A pesar de su apariencia serena, una profunda inquietud la acecha, anticipando un inminente e inevitable cambio que amenaza con romper el frágil equilibrio de su vida tranquila.
Updated on Jun 6, 2026
by bla12
Created on Aug 28, 2025
by bla12
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