Chapter 86
by
bla12
¿Qué pasa después?
Magi tiene que ir al hotel
El brillo frío de la pantalla del celular iluminó el rostro de Magi en el lujoso baño de cortesía del Hotel Diamante. Se había refugiado allí, lejos de las miradas del lobby, para hacer la llamada que más odiaba en el mundo. Las paredes de mármol y los grifos dorados parecían burlarse de su ansiedad.
Deslizó el dedo por la pantalla y seleccionó el contacto que solo decía "M". El tono de llamada sonó, un pitido monocorde que se sentía obscenamente normal.
—Informe —la voz de May al otro lado era clara, cortante, como si estuviera en medio de una junta y le concediera un microsegundo de su tiempo invaluable.
—Sofia está dentro —dijo Magi, forzando su voz hacia una neutralidad que no sentía. El eco de sus palabras rebotó en los azulejos impecables—. Firmó. Aceptó las modificaciones.
Hubo una pausa brevísima. Magi podía casi visualizar a May procesando la información, calculando el valor de la nueva adquisición contra la insolencia de negociar.
—Bien. No es óptimo, pero es manejable. Tu eficiencia es... aceptable hoy —concedió May, su tono era el de alguien anotando un dato en una nota mental—. No te distraigas. Enfócate en la cita de esta noche. Suite Penthouse. Puntualidad absoluta. —El click de la llamada terminando fue tan seco y abrupto como siempre.
Magi apagó la pantalla del celular y se apoyó contra el lavabo de mármol frío. El reflejo que la miraba desde el espejo parecía pálido y ajeno. Había cumplido. Había vendido a otra alma. La culpa era un sabor metálico en su boca.
Al salir del baño, una sombra se separó de una columna cerca de los ascensores. Era Julia. Iba vestida con ropa sencilla (una chaqueta holgada y jeans) pero su postura era rígida, los ojos enormes y llenos de un pánico que parecía a punto de desbordarse. Parecía haber llegado hace instantes.
—¿Viniste sola? —preguntó Magi, bajando la voz. El celular pesaba como un ladrillo en su bolso.
Julia asintió, tragando saliva con dificultad. Su mirada era evasiva.
—May... me mandó un mensaje. Dijo que te encontrara aquí. Que tú... que tú tenías las instrucciones.
Magi asintió con amargura. "Las instrucciones". El eufemismo perfecto para la próxima capa de su humillación conjunta.
—Vamos —dijo, dirigiéndose hacia los ascensores con determinación—. Tenemos que recoger el atuendo.
El ascensor hasta el piso 12 fue un silencio tenso y dorado. Ninguna miró a la otra; ambas observaban los números cambiar sobre la puerta como condenadas viendo acercarse su hora. El ding suave al llegar sonó como un disparo amortiguado.
El pasillo estaba alfombrado y era silencioso. Caminaron hasta la habitación 1204. No era la suite Penthouse, sino una habitación estándar que hacía las veces de vestuario provisional. Magi pasó la tarjeta magnética que May le había dado. La luz verde parpadeó y la cerradura se abrió con un clunk sutil.
Dentro, la habitación estaba impecable, pero en la cama, contrastando brutalmente con la sobria elegancia del lugar, descansaban dos vestidos extendidos con precisión quirúrgica.
Eran dos creaciones perversas.
Para Magi. Un vestido "camisero" largo, de un blanco glacial, hecho de una seda tan fina que era prácticamente diáfana. No había nada debajo. Cada supuesta modestia del diseño era una burla. Bajo cualquier luz, revelaría cada línea de su cuerpo con una claridad obscena.
Para Julia. Un vestido slip de terciopelo negro, aparentemente modesto por delante, pero con la espalda completamente abierta desde los hombros hasta el coxis. Un lazo de satén negro colgaba a la altura de los riñones, un adorno cruel que solo servía para enfatizar la exposición total de su espalda. Era tan corto que Julia tendría que medir cada movimiento.
Colgando de un perchero, dos pares de tacones de aguja, tan altos que eran instrumentos de tortura.
Julia dejó escapar un jadeo ahogado al verlos. Su mano voló instintivamente hacia su espalda, como si ya pudiera sentir el aire frío sobre su piel desnuda.
—No puedo —susurró, retrocediendo un paso hacia la puerta—. Magi, no puedo usar eso.
Magi la agarró del brazo, con más fuerza de la necesaria. —Sí puedes —dijo, su voz áspera por la tensión—. Porque si no lo haces, lo que viene después será peor. Para las dos. —La amenaza de May sobre Julia si ella fallaba era clara—. Vístete.
Era una orden, no un consuelo. No había consuelo que ofrecer.
Se volvieron de espaldas, un acto de falsa modestia en la habitación vacía, y se quitaron su ropa de calle. El aire acondicionado le erizó la piel al instante. Magi se enfundó en el vestido de seda fantasma. La tela era un susurro helado y vulgar sobre su piel. Cada movimiento hacía que el material se pegara y fluyera, delineando todo.
Julia luchó con el vestido de terciopelo. El material, pesado por delante, era una traición por detrás. Cada respiración hacía que el escote abierto se abriera aún más, exponiendo la curva completa de su espalda. El lazo de satén le rozaba la piel como una burla.
Se miraron en el espejo del armario. Dos parodias de elegancia. Dos envoltorios caros para el mismo producto: su sumisión.
—¿Listas? —preguntó Magi, su reflejo parecía pálido y distante.
Julia, con los ojos vidriosos, asintió. No había más palabras.
Salieron de la habitación y se dirigieron hacia el ascensor que las llevaría al último piso. Sus tacones repiqueteaban sobre la alfombra como los latidos de un corazón de pánico. Cada paso era una condena. Cada susurro de la seda de Magi, cada centímetro de espalda expuesta de Julia era un recordatorio de que el juego estaba a punto de comenzar.
¿Qué pasa en la suite?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Bajo la Superficie
Crónica de una Humillación
Magi es una joven solitaria y reservada que prefiere la compañía de los libros a la de las personas. Con su cabello negro indomable, pecas tenues y ropa holgada, proyecta una imagen de practicidad y comodidad. Sus grandes ojos verdes, aunque curiosos, evitan el contacto visual, revelando su naturaleza introvertida. A pesar de su apariencia serena, una profunda inquietud la acecha, anticipando un inminente e inevitable cambio que amenaza con romper el frágil equilibrio de su vida tranquila.
Updated on Jun 6, 2026
by bla12
Created on Aug 28, 2025
by bla12
- All Comments
- Chapter Comments
