Want to support CHYOA?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)

Chapter 7 by traviezisha traviezisha

Siguiente entrada

Las últimas botellas

Me fui al baño a orinar por el ano, me encantó la sensación como no se imaginan, y sabiendo que tenía otro litro y medio de miados disponibles, lo quise repetir; volví a acomodarme en posición para grabarlo todo, en cuatro, como buena perrita, y descubrí para la cámara mi sediento ano. Abrí la botella de 1.5 de orines, y metí la boca por mi caliente agujero, comencé a beber orines de forma anal, más caliente que nunca, y conscientemente pausé un poquito al llevar medio litro, acerqué mi nariz para olerlos, cosa que no hago pues el olor no suele ayudar, pero ya caliente, ya estúpida y borracha, me encantó, así que continué, y llegué sin problemas hasta el litro, mi recto se había flexibilizado, pero mi boca envidiaba esos orines amarillos, potentes, sin pensar, actué en automático y bebí quizá 250ml que disfruté como una loca enferma, y solo me detuve por que mi ano quería más, no quería quedarse así, vacié entonces el resto sin resistencia en mi vagina anal, y sin demora, abrí la botella que tenía orines y semen. Una vez abierta, no esperé, no dudé, no hice nada más que llevármela de inmediato a la boca y beber como desquisiada, como si hubiera estado días en el desierto y fuera el primer vaso de agua que encontraba, ni respiré mientras bebía esa combinación tan humillante.

Una vez llena, borracha, satisfecha; decidí dormir, pero no quería lavarme la boca, ni ir al baño, dormí así, con los 1250ml de orines en el ano.

Dormí tan profundo que no supe si lo absorbí todo, o en modo zombie fui al baño de madrugada, aunque creo que esto último es lo más probable; pero al otro día, cuando desperté, no había ya nada en mi colita, pude haber pensado que todo fue un sueño, si no fuera por que en mi boca, todavía sentía el claro, fuerte y reconocible sabor a orines.

What's next?

Want to support CHYOA?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)