Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Chapter 13 by Delamugre
¿Cómo decide castigar a Federico?
Quitarle el sexo
"Sexo. Eso era lo que mas disfrutaba Federico. El roce de la piel caliente de una mujer. Su aroma. Sus gemidos. Todo eso fue su perdición.
Conoció a quien no debía. La joven mujer de un importante juez. Tuvieron una apasionante noche. Fueron descubiertos. El juez, vengativo, usó sus contactos para encerrarle por un agresión, por mucho que su amante le defendiera. Tras dos días entre rejas, y asustado de la ira del juez, llegó a un pacto. Una pena algo novedosa, pero que le libraría de la cárcel.
Según el juez, Federico era un peligro público. Sus genitales debían estar a buen recaudo para evitar nuevas victimas. Federico juró que no tendría relaciones sexuales durante un año, pero el juez no se lo creyó. Mediante una orden judicial, obligó a Federico a colocarse una jaula en sus genitales. Le permitiría orinar, pero no empalmarse.
;"></iframe>)
Las primeras semanas, Federico pudo controlarse. Claramente dejó de tener citas y, si se levantaba excitado, rápidamente de duchaba con agua fría. Pero poco a poco, la falta de sexo y de eyaculaciones comenzó a afectarlo. Una noche, tras un sueño erótico, se levantó con un gran dolor de testículos. Su polla erecta, clamaba por eyacular y escapar de su prisión. Frustado, intento tocársela, pero era imposible. Ni si quiera podía usar sus antiguos juguetes.
;"></iframe>=
Pasaron los meses, y su deseo sexual no paraba de crecer. Estaba desesperado. Necesitaba eyacular y no sabía como. La solución le llegó por azar. Tras unas compras, fue al baño en un centro comercial. En los urinarios, un hombre se fijó en su jaula genital y se le acercó seductor. Federico lo alejó al momento, pero este insistió. El roce de esos dedos por sus huevos presos le estremeció. El hombre le desnudó, y con cada caricia Federico se excitaba más y más.

Al final eyaculó, y su dolor de testículos desapareció al momento. Durante otro mes Federico intentó olvidar lo que había pasado, pero la necesidad volvió a aparecer. Desesperado, volvió a los baños, y allí fue de nuevo el juguete de otro hombre, que además le perforó su culo con un par de dedos.
El toque de los hombres le desagradaba, pero era lo único que podía hacer. Intentó estimularse en casa, pero el resultado no fue el mismo. Tras unas semanas, él necesitaba algo mas real que un pene de plástico.
;"></iframe>)
Una noche, desesperado por el dolor de testículos y por su calentura, se marchó de nuevo en búsqueda de un amante. El siempre había sido un hombre muy atractivo, por lo que no resultó difícil encontrar quien le desvirgara. De esta forma descubrió que podía eyacular sin necesidad de estimular su pene.
;"></iframe>)
El año acabó. La sentencia se cumplió y sus genitales fueron liberado. Federico tuvo una extraña petición, guardarse la jaula, como recuerdo. En realidad, cada cierto tiempo se la volvía a colocar. Ya no volvió a ser como antes.
Siguiente agravio
- No further chapters
Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Lujuria y los seis pecados
Una apuesta entre demonios
El archi-demonio de la lujuria piensa que su pecado es el mas corruptor de todos, para ello, lo demostrara mediante una apuesta ante sus hermanos.
Updated on Jun 20, 2026
by Delamugre
Created on Dec 31, 2024
by Delamugre
With every decision at the end of a chapter your game state can change. Here are your current variables.
Comments moved below the chapter.
Jump to comments
Comments