Chapter 105
by
bla12
¿Cómo sigue la fiesta?
May se descompone
La fiesta fluía como el champagne, un río burbujeante de conversaciones banales y risas calculadas. Magi se movía entre la élite, su cuerpo un mapa de cordeles plateados bajo las miradas, recitando el guion de "Criaturas de la Profundidad" con una sonrisa fija que le dolía en los músculos faciales. May era un faro de control imperturbable que orbitaba a Alexander Vance, siempre observando, siempre corrigiendo con una leve inclinación de cabeza o un frío contacto visual.
Hasta que dejó de serlo.
Fue un cambio sutil al principio. May hizo una pausa en medio de una frase, un microsegundo de vacío en sus ojos siempre alertas. Luego, un leve temblor en su mano, que llevaba una copa de agua mineral con gas. El cristal vibró con un tintineo casi inaudible.
Magi, a unos metros de distancia, sintió más que vio la anomalía. Su radar, tan afinado a los estados de ánimo de May, captó la falla. Su mirada se clavó en él.
Un sudor frío y ceroso comenzó a brotar en la frente de May, palideciendo su tez hasta un tono cenizo. Su respiración, siempre medida y silenciosa, se volvió visible, un poco entrecortada. Intentó llevar la copa a los labios, pero la mano le falló, derramando un hilillo de agua sobre su impecable traje blanco. La mancha se expandió como un pequeño estandarte de derrota.
Alexander Vance frunció el ceño.
—May, ¿todo bien? Pareces… pálido.
—Un… mareo momentáneo, señor Vance —logró articular May, pero su voz, usually un filo de acero, sonó rasposa, débil—. El movimiento del yate… Disculpe.
Dio un paso hacia atrás, buscando el apoyo de una columna, pero su movimiento fue torpe, vacilante. Por primera vez desde que Magi lo conocía, May parecía… ****. Frágil. Humano.
Una oleada de pánico, tan intensa como el mareo que debía estar sintiendo May, recorrió a Magi. ¿Qué pasaba? ¿Era un ataque al corazón? ¿Algo que había bebido?
Los invitados más cercanos comenzaron a murmurar, la música y las risas ya no podían ocultar el claro malestar del anfitrión. Las chicas lo notaron. Lara detuvo su languideciente recorrido, sus ojos abiertos de par en par. Cloe se quedó paralizada, como un cervatillo ante los faros de un coche. Hasta Julia emergió de las sombras, su mirada vacía fija en la figura tambaleante de May.
Con un esfuerzo sobrehumano, May enderezó la espalda. Su mirada, nublada por el dolor o la nausea, barrió la cubierta hasta encontrar a Magi. La agarró con la fuerza de la desesperación.
Se acercó a ella, cada paso un suplicio. El olor a sudor frío y algo agrio emanaba de él. Le agarró el brazo con una fuerza que le hizo daño, sus dedos como garras a través de la fina red de plata de su bikini.
—Magi —su voz era un hilito de sonido, un susurro forzado que solo ella podía oír, pero cargado con el peso de una orden de hierro—. No… arruines… esto.
Su aliento le golpeó la cara, y supo que estaba enfermo de verdad. Muy enfermo.
Antes de que ella pudiera responder, de que pudiera siquiera procesar la orden, May se soltó. Con una dignidad que se resquebrajaba por momentos, se giró y se dirigió con paso inestable hacia la escalera que llevaba a los camarotes. Un asistente de Vance, alertado, se acercó a ayudarlo, pero May lo rechazó con un gesto brusco de la mano antes de desaparecer por la escotilla.
El silencio incómodo que dejó atrás fue ensordecedor. La música sonaba, pero ya no tapaba nada. Todos los ojos, de invitados y de chicas por igual, se volvieron hacia Magi.
Ella se quedó plantada en el centro de la cubierta, el brazo donde May la había agarrado aún ardía. Su corazón martilleaba contra sus costillas. La tableta le pesaba como un bloque de hormigón en la otra mano.
No arruines esto.
Las palabras resonaban en su cráneo como un tambor de guerra. Lara fue la primera en acercarse, su elegancia fracturada por el pánico.
—¿Qué… qué ha pasado? ¿Qué hacemos? —su susurro era urgente, cargado de un miedo que Magi nunca le había visto.
Cloe se unió a ellas, temblando.
—¿Se va a morir? —preguntó, con la crudeza del terror.
La noticia se había esparcido entre las chicas como un reguero de pánico. El único muro que las separaba del caos absoluto, su carcelero y su protector a la vez, acababa de derrumbarse. Y Magi, con su bikini de hilos y su tableta, era la única cosa que se interponía entre ellas y el vacío.
Todos la miraban. Esperando. La sirena casi desnuda convertida en capitana de un barco a la deriva.
¿Qué hace Magi?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Bajo la Superficie
Crónica de una Humillación
Magi es una joven solitaria y reservada que prefiere la compañía de los libros a la de las personas. Con su cabello negro indomable, pecas tenues y ropa holgada, proyecta una imagen de practicidad y comodidad. Sus grandes ojos verdes, aunque curiosos, evitan el contacto visual, revelando su naturaleza introvertida. A pesar de su apariencia serena, una profunda inquietud la acecha, anticipando un inminente e inevitable cambio que amenaza con romper el frágil equilibrio de su vida tranquila.
Updated on Jun 6, 2026
by bla12
Created on Aug 28, 2025
by bla12
- All Comments
- Chapter Comments
