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Chapter 9 by SissyJ
What's next?
La nueva sirvienta
Al llegar a casa de la comisaría, el castigo no fue inmediato. El maestro me dejó irme a mi habitación. Fui a mi habitación y me acosté sin cenar. A la mañana del día siguiente fui a bañarme. Llevé al servicio una camiseta roja, calzoncillos, zapatos y pantalón negro. Sin embargo, cuando terminé de bañarme, abrí la cortina y encontré que mi ropa ya no estaba. Salí hacia mi pieza con una toalla blanca tapándome y me agaché en cuatro patas para buscar mi equipaje. Se me paró el corazón: todo mi equipaje estaba desaparecido. De pronto, escuché la puerta atrás mío. Me paré y me di vuelta: estaba el maestro de brazos cruzados parado delante de mí.
Maestro: ¿Qué pasó? ¿hay algún problema?
Yo: alguien tomó mis pertenencias ¡no tengo ropa para ponerme!
El maestro me miró en silencio.
Yo: por favor... amo... ¿dónde están mi ropa?
Maestro: Después de lo que hiciste ayer, no me dejaste otra opción que castigarte. Has perdido el privilegio de usar tus antiguas pertenencias. Sin embargo, como soy una persona comprensiva, anoche estuve pensando y decidí darte la oportunidad de que trabajes para mí. Serás mi nueva mucama. Trabajarás 9 horas al día en este hotel. No te preocupes por el alquiler: la mitad de tu sueldo ya lo cubrirá. La otra mitad de tu sueldo cubrirá los gastos que produces: luz, comida y el precio de tu nuevo uniforme.
Yo: ¿nuevo unif... nuevo uniforme... señor?
Atrás del maestro se abrió una puerta y entraron dos pequeños gemelos blancos muy jóvenes, apenas cruzando la mayoría de edad, con ropa rosa ajustada y apoyaron sobre mi cama una caja color rosa con un moño.
Maestro: Te espero en el hall en 15 minutos. Ah, y no saques la toalla del baño, los demás podrían necesitarla.
Rápidamente el maestro tomó el borde de mi toalla y tiró con fuerza. No me dió tiempo a reaccionar y de pronto estaba desnudo frente a ellos. Los gemelos se rieron.
Maestro: parece era verdad lo de pito chico.
Miré para abajo y ví mi pene de 3 centímetros ¡Acababa de bañarme! ¡a todos se nos encoje el pene en la ducha! No me puse a explicarles que mi pene cuando estaba erecto llegaba a medir hasta 6 centímetros y medio porque sabía que se iban a reír aún más. El maestro y los gemelos se fueron y quedé sólo en la habitación. Abrí la caja rosa y me encontré con mi nuevo uniforme: una ajustada ropa de mucama traidicional blanca y negra. Busqué calzoncillos para ponerme dentro de la caja. Obviamente no había ninguno: sólo unas pequeñas bragas negras que seguramente eran de una talla menor que la mía. "Tendré que pedir que me den otras más grande" pensé. Pero ahora no había tiempo de quejarse: no iba a bajar sin ropa interior entonces decidí ponerme esas pequeñas bragas. Me costó que entraran. A medida que subía mis piernas se ensanchaban y tuve que hacer fuerza en el final para que entraran en mis genitales. Cuando llegué al final, sentí que me apretaban firmemente. La parte de adelante apenas cubría mi pene y testículos que obviamente se veían por fuera mientras que la parte de atrás quedaba muy justa sobre mi trasero. Podía sentir la tela entrando por la raya.
Me agaché a tomar la suguiente prenda y sentí que las bragas se metían aún más dentro de mi trasero. Lo siguiente eran unas largas medias blancas casi transparentes. Me las puse y cubrían casi toda la pierna. Mis piernas parecían las de una mujercita. Esto sí que era humillante, pero no podía salir desnudo a trabajar. No tenía tiempo de pensar en un plan, debía terminar de vestirme en menos de 15 minutos: no quería que el maestro me castige con algo todavía más duro.
Me puse el conjunto de mucama: Un vestido negro en la parte de abajo con una especie de delantal blanco adelante con unas hombreras que apenas cubrían mis brazos y unas tiras negras que tuve que atar atrás de mi cuello. Al principio no lo ajusté demasiado y sentí que mis pezones tocaban la punta del vestido entonces lo ajusté más para que el vestido subiera pero la parte de abajo también subió y me dí cuenta de que mi trasero quedaba apenas cubierto. Sabía que si caminaba, el vestido se iba a mover y la gente podría ver parte de mi trasero. Ni hablemos de agacharme. Preferí, sin embargo, que se mi culo quede un poco descubierto en lugar de mis pezones. Era un vestido muy ajustado también, seguramente se habían equivocado de talle.
De calzado tenía dos tacones negros. Nunca en mi vida había caminado con tacos pero también es cierto que hasta el día anterior nunca había probado una polla. Esta isla me estaba haciendo pasar a la fuerza por muchas experiencias nuevas. Caminé un poco con mis nuevos tacones. Al principio me costó pero le cojí el truco. Estos zapatos hacían que mi trasero quede más levantado y que se ondule hacia un lado y otro cada vez que daba un paso. Parecía un poco más alto. Me senté en la cama y crucé las piernas. Nunca pensé que me vería tan femenino en toda mi vida. El detalle final era el lazo en la cabeza: más adelante descubriría que se llama Katiusha. No era imprescindible que lo tenga para estar vestido pero seguramente me lo iban exigir así que me lo puse de todas maneras.
Que sigue?
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Sissy en español
Un chico que se ve atrapado por situaciones humillantes
La historia de un chico que se ve obligado a pasar por situaciones humillantes por su bully y a la vista de su madre
Updated on Feb 20, 2026
by SissyJ
Created on Apr 14, 2021
by SissyJ
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