Chapter 19
by
alepin93
Su nueva pasión
GAPE, el inicio de la apertura anal
Tras tal acontecimiento, iluminando el rostro impasible de Ashley mientras observaba el resultado de su trabajo, del gran entrenamiento que estaba logrando en su querida amiga. El ano de Cassandra permanecía abierto, un óvalo rojo y brillante que se negaba a cerrarse, palpitando suavemente al ritmo de la respiración entrecortada de Cassandra mientras seguía de cuclillas viendo esas bolas de billar rodando por el suelo. Ashley orgullosa de su trabajo se quitó los guantes de látex con un movimiento seco y los tiró a una esquina, sustituyéndolos por un par nuevo y limpios.
- Ashley - Mañana empezaremos a trabajar para que no se cierre nunca
La promesa resonó en el aire estéril. Sin darle tiempo a Cassandra de poder levantarse o recuperara la compostura, Ashley se dirigió a recoger una a una cada bola de billar, pesadas y brillantes, con ese olor al culito de Cassandra. Las cogió con la mano derecha, el peso del marfil haciendo que los guantes chirriaran ligeramente. Acto seguido Ashley, tras unos segundo mirándolas, hizo una pequeña lamida a las bolas, para mas tarde introducírselas casi por completo, saboreando esos jugos anales, mientras sigue chupandolo... - Ashley -Vamos a ver si puedes mantener esa forma mientras te mueves. Levántate. Las bolas se quedan dentro.
Cassandra, con las piernas temblorosas, se incorporó. Su ano, ya sensibilizado por el abuso anterior, se contrajo involuntariamente al aire libre, pero la abertura persistía. Ashley se acercó y, sin previo aviso, empujó la primera bola de billar contra el orificio dilatado. La resistencia fue mínima; el músculo, exhausto, cedió inmediatamente, tragando la esfera de marfil hasta que desapareció en su interior. Un gemido gutural escapó de la garganta de Cassandra. La segunda bola siguió a la primera, y luego la tercera, llenándola hasta que se sintió pesada, distinta, como si su centro de gravedad hubiera bajado hacia sus entrañas.
- Ashley- Ahora, camina -señalando con el dedo el largo pasillo blanco que recorría la instalación.- De ida y vuelta. Y no dejes que se te caiga ninguna.
Cassandra dio el primer paso. El impacto de su talón contra el suelo de linóleo reverberó hacia arriba, haciendo que las bolas se movieran dentro de su recto. Era una sensación extraña y abrumadora; tres objetos duros y deslizantes chocando entre sí y contra las paredes de su conducto anal, rodando con cada movimiento que hacía. Intentó caminar con la espalda recta, pero el peso en su ano la obligaba a arquearse ligeramente, exagerando la curva de su cadera. Como es posible que hace nada tenia una vida normal y ahora tiene hasta tes malditas bolas de villar dentro de mi culo.
- Ashley -Más rápido,Quiero que sientas cómo te remueven las tripas.
Cassandra apretó los dientes y aceleró el paso. Con cada zancada, las bolas giraban. El roce constante y la presión interna enviaban chispas de electricidad a su columna vertebral. Se sentía usada, como un mero contenedor para esos objetos ajenos. Al llegar al final del pasillo y girar para regresar, la gravedad hizo su trabajo; las bolas presionaron hacia abajo, amenazando con salir, forzando a su esfínter a dilatarse aún más para contenerlas. El gape se mantenía, forzado por la presencia intrusiva del marfil. Cuando pasó junto a Ashley, la dominante le dio una palmada seca en la nalga izquierda, haciendo que las bolas se sacudieran violentamente dentro de ella.
- Ashley - Bien hecho, agujero, Ya estás empezando a parecerte a lo que eres. Ponte de cuclilals y expulsa las bolas.
Cassandra, obedece sin rechistar y como si fuese un pollito comienza a expulsar la primera bola, con su ano ya totalmente dilatado, cansado y destrozado, cae la primera sin apenas esfuerzo, dando un golpe seco en el suelo, comienza a salir la segunda, notas como si estuvieses expulsando unas bolas chinas, bola a bola, nota como se estira su ano hasta el punto máximo de la bola y cae la segunda. La tercera, tarda en salir, parece que al andar se introdujo hasta casi su segundo esfinter, cada vez que andaba notaba como se iba mas y mas profundo de su ano, pero al rato notó como volvía otra vez a estirar su ano, quería que saliese rápido, pero sabía que para no enfadar a su entrenadora y si realmente quería ser una maestra tenía que expulsarla poco a poco, notando como se expande su ano... hasta que escuchó el golpe seco de la bola chocando con el resto de bolas que estaban debajo de su ojete.
- Ashley - Esta bien por ahora, recoge tus cosas, nos vamos a casa, pero mira lo exhausta que estas... esa tercera bolita parece que te ha costado echarla.
- Cassandra - Esto ha sido muy intenso... - llevando dos de sus dedos para ver su apertura anal, mientras mantiene sus nalgas abiertas con las manos - viste esto Ashley? menudo GAPE...
- Ashley - Tranquila, solo estas empezando, aun será mas grande.
Horas más tarde, Cassandra estaba de vuelta en la casa de Ashley. El ambiente cálido y dorado de su hogar, con el aroma a vainilla del difusor, contrastaba violentamente con la frialdad clínica que acababa de dejar. Se sentó en el sofá de terciopelo gris, pero no pudo encontrar reposo. Su ano seguía abierto, sensible, y la sensación de vacío después de haber expulsado las bolas en la clínica era insoportable. Ashley abre la puerta.
No te duermas. Tienes trabajo que hacer.
Ashley le había dejado un paquete antes de que se fuera. Cassandra lo abrió con dedos temblorosos. Era un dildo de silicona negro, más grande que cualquier cosa que hubiera usado antes, grueso y con venas marcadas. La nota adjunta decía simplemente:
Mantenlo abierto.
Cassandra se cambió, poniéndose un clásico tanguita de hilo, como aquellos que le gustaban a Jaime antes de empezar toda esta locura anal. Subió sus gomitas por encima de la cintura, como si un vago recuerdo de cuando se follaba en ese club del instituto con Alexis, su hermana, manteniendo esa figura tan sexy de Cassandra, metiendo la parte mas pequeña por encima de su culito y de su coño, notar como esa tela toca ligeramente mi coño, fue un... dios... me corro... tanto tiempo sin poder tocar mi coñito.... Se tumbó boca arriba en la alfombra, elevando las caderas y separando las nalgas con ambas manos. Sus dedos se hundieron en la carne blanda, tirando hacia afuera para exponer al máximo su ano hinchado.
El aire frío del apartamento le golpeó la humedad interior. Con la mano libre, cogió el dildo enorme y lo untó con lubricante. Respiró hondo, intentando relajar los músculos que ya no le obedecían del todo, y apoyó la cabeza del juguete contra su entrada. La presión fue inmediata e intensa. El dildo era mucho más ancho que las bolas, exigente y cruel. Aprovechó una silla que tenia y la puso en el suelo para apoyar el dildo y así poder empujar mientras mantiene con sus manos sus nalgas abiertas.
Ah... gimió, al tiempo que empujaba. La silicona se deslizó hacia dentro, estirando el anillo muscular hasta que parecía que la piel iba a rasgarse. El gape anterior facilitaba la entrada, pero el tamaño del dildo obligaba a una nueva expansión, más profunda y más completa. Cassandra sintió cómo se llenaba, cómo el objeto ocupaba cada centímetro de espacio disponible, empujando sus órganos hacia arriba para hacer hueco.
Ashley le había ordenado mantener las nalgas abiertas, y así lo hizo. Sus brazos temblaban por el esfuerzo de mantener la postura, pero no se atrevió a soltar. Comenzó a mover el dildo, sacándolo unos centímetros y volviéndolo a introducir, follando su propio culo con la precisión que Ashley le había inculcado. Cada empujón hacía que su ano se abriera un poco más, convirtiéndose en un túnel húmedo y oscuro que se tragaba el falo de silicona con avidez.
Ashley comenzó a grabar todo este espectáculo para su canal de Onlyfans, como hacían de costumbre para demostrar todo este entrenamiento anal, claramente sin mostrar su rostro... demomento... Cassandra, con el dildo todavía enterrado hasta la base en su interior, contestó. La pantalla mostró a Ashley, recostada cómodamente en su propia cama, sonriendo con sadismo.
- Ashley - Sácalo un poco. Quiero ver el agujero.
Cassandra obedeció. Retiró el dildo lentamente, dejando que su ano se cerrase lentamente sobre la vaciedad, aunque el músculo estaba demasiado distendido para hacerlo por completo. El orificio permaneció como una "O" perfecta, roja y brillante, mostrando el interior rosado de sus recto. Viendo que no terminaba de abrirse, cogió Ashley el dildo y lo introdujo dos veces rápidamente dentro del culo de Cassandra, provocando dos grandes gemidos y obligándola a abrir todo lo que podía sus nalgas, ahora sí! un perfecto GAPE, rosita, precioso, unico...
- Ashley - Bonito, Pero necesito ver mejor. Ve a la cocina, busca el especulo que dejé en el cajón.
Cassandra se arrastró hasta la cocina, sintiendo el peso del dildo todavía clavado en ella. Encontró el instrumento de metal frío y brillante. Regresó frente a la cámara y, con manos torpes, insertó las hojas del especulo en su ano ya dilatado. Un clic metálico resonó en la habitación al cerrar el tornillo que mantenía las hojas abiertas.
El frío del metal se expandió dentro de ella, forzando una apertura mecánica, clínica, inhumana. Ya no había control muscular, solo el metal rígido manteniendo su carne separada. Cassandra jadeó, sintiéndose expuesta hasta la médula.
- Ashley - Ahora, Gira la luz hacia ti. Quiero ver hasta el fondo de tu nueva alma.
Cassandra ajustó la lámpara de pie. La luz iluminó el interior del especulo, revelando las paredes mucosas de su recto, húmedas y palpitantes, expuestas como un objeto de museo. Ya no era una persona, sino un juguete con el que Ashley podía divertirse, un conjunto de orificios para ser observados, usados y descartados. El gape, forzado por el metal, permanecía absoluto y silencioso, testigo mudo de su transformación total.
Nuevo paso a su entrenamiento anal
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En búsqueda de mis límite
Anal only lifestyle
Esta es la historia de Cassandra Nix y Jaime, son una pareja ejemplar, con un futuro prometedor en la que se ve vinculada en una fechoría por parte de unos manipuladores en las que quieren filtrar unas fotos de Cassandra en sus diminitos tangas y desnuda en las redes sociales. Los chantajistas le obligan a Jaime a convertir a Cassandra en una chica totalmente Anal Only, no puede tocar nunca mas su coñito, pero debe de intentar convencerla sin que sepa que Jaime le están chantajeando, pero ante todo este intento, Cassandra que intenta satisfacer todo lo posible a Jaime, descubre una nueva pasión y es todo lo relacionado a descubrir sus limites anales, tpdp lo que ese ano codicioso puede llegar tragar, tanto en profundidad como en el diámetro de apertura, ya que acaba convirtiéndose en una auténtica puta sumisa anal y adicta gracias a su maestra de ceremonias Ashley. çtodo esto sin saber que acabaría en las profundidades de un club totalmente anal que quiere ser totalmente publico y cambiar la mentalidad mundial.
Updated on Apr 29, 2026
by alepin93
Created on Dec 6, 2023
by alepin93
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