Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Chapter 33
by
bla12
¿Qué pasa cuando llega el público?
Empieza el tour
El rugido de la cascada artificial era tan ensordecedor que vibraba en los huesos. May alzó la voz, no para gritar, sino para proyectarla con la claridad de una maestra de ceremonias, y el sonido del agua pareció amoldarse a sus palabras.
—Señores, bienvenidos a la reserva más exclusiva. Lo que verán esta noche no es un espectáculo, es un privilegio. Son criaturas únicas, rescatadas de aguas tan profundas que la luz nunca las tocó… hasta ahora.
Avanzaron por un pasillo tallado en la roca falsa, húmedo y resbaladizo. La tenue luz azulada convertía sus pieles en algo etéreo y alienígena. Los miembros seguían en silencio, pero sus miradas eran táctiles, palpando cada centímetro de piel revelada.
May detuvo al grupo frente al tanque de las medusas lunares.
—Observen a Magi, la Sirena Titubeante —dijo, y con la punta de su bastón de metal, tocó suavemente una de las argollas de su cadera—. Note su reluctancia natural, su lucha interna entre la gracia innata y el deseo de huir. Esa tensión es lo que la hace tan fascinante.
Magi, bajo la mirada de todos, tuvo que arquear la espalda y presionar su cuerpo contra el acrílico frío, imitando el flotar lánguido y sin propósito de las medusas. Las argollas de metal golpearon suavemente contra el vidrio, marcando un ritmo de cautiverio. Uno de los miembros, un hombre de manos largas y dedos delgados se acercó. May le entregó un guante de látex.
—Palpe la textura de su espalda —indicó May—. Compárela con la gelatina vibrátil de la medusa. ¿Siente la diferencia entre la vida que se entrega y la que se resiste?
La mano del hombre, fría a través del látex, recorrió su columna vertebral. Magi contuvo la respiración, mirando fijamente a través del vidrio a las medusas, que flotaban indiferentes.
—Más cálida —murmuró el hombre, con tono clínico—. Y mucho más tensa.
Más adelante, un pequeño arroyo artificial serpenteaba junto al pasillo. May guió a Cloe hacia él.
—Y esta es Cloe, la Ninfa de Aguas Turbias —anunció, como presentando un animal esquivo—. Una criatura de los pantanos, elegante en su desesperación, torpe en su belleza.
Con un suave empujón del bastón, forzó a Cloe a arrodillarse en el agua helada que corría sobre guijarros lisos.
—Su ritual de hidratación —explicó May con falsa solemnidad—. Bebe de aguas que la envenenan lentamente.
Cloe se inclinó, fingiendo beber mientras el agua le mojaba la cara y el pecho. Las plumas de sus hombros se empaparon, oscureciéndose y pegándose a su piel como una segunda piel enfermiza. Otro miembro, más joven, con una sonrisa de fascinación perversa, se arrodilló a su lado. May le dio una brocha de maquillaje.
—Toque su cabello —susurró May—. Compare su sed con la suya.
El hombre hundió los dedos en el cabello mojado de Cloe, tirando de él suavemente para exponer su cuello.
—El miedo sabe a agua estancada —comentó en voz baja, solo para ella.
Finalmente, llegaron a un claro iluminado por un solo foco desde arriba, como el de un laboratorio.
—Y el pináculo de la colección: Lara, el Espécimen Perfecto —proclamó May—. Observen su conformación. Impecable. Una eficiencia biológica rara vez vista.
Lara se colocó bajo la luz sin necesidad de que se lo ordenaran. Permaneció de pie, inmóvil y estoica, como un animal de taxidermia perfectamente preservado. May le entregó a un miembro de anteojos y aire académico un calibrador de precisión digital.
—Puede tomar medidas. Para el registro científico, por supuesto —dijo con una sonrisa burlona.
El hombre, con grotesca meticulosidad, midió la circunferencia de su cintura, el ancho de sus caderas, la distancia entre sus hombros. Anotó cada número en una tablet, asintiendo para sí mismo. Lara ni siquiera pestañeó, su mirada perdida en un punto fijo en la distancia, su respiración tan lenta que apenas movía el vinilo de su pecho.
Luego, May cambió de táctica. Repartió pequeños botes de pintura corporal fluorescente en azul, verde y púrpura.
—Ahora, señores, pueden dejar su marca. Pinten sobre el canvas vivo. Marque su territorio. Etiqueten lo que más les intrigue.
Trazos de pintura fría recorrieron sus cuerpos. Magi sintió el pincel dibujar una espiral en su vientre. Cloe contuvo un gemido cuando una línea fría le recorrió la parte interna del muslo. En la espalda de Lara, un hombre escribió con pulso firme "PROPIEDAD PRIVADA". La humillación ya no era solo ser observada; era ser convertida en un objeto de arte vivo y sufriente bajo las luces ultravioletas que May encendió de repente, haciendo que sus cuerpos brillaran con las marcas de sus nuevos dueños.
¿Cómo continua el evento?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Bajo la Superficie
Crónica de una Humillación
Magi es una joven solitaria y reservada que prefiere la compañía de los libros a la de las personas. Con su cabello negro indomable, pecas tenues y ropa holgada, proyecta una imagen de practicidad y comodidad. Sus grandes ojos verdes, aunque curiosos, evitan el contacto visual, revelando su naturaleza introvertida. A pesar de su apariencia serena, una profunda inquietud la acecha, anticipando un inminente e inevitable cambio que amenaza con romper el frágil equilibrio de su vida tranquila.
Updated on Jun 6, 2026
by bla12
Created on Aug 28, 2025
by bla12
- All Comments
- Chapter Comments