¿Que podria hacerle a Emily?
"Nuevo Juguete Sexual"
No dijo una palabra. Caminó hacia otra habitación, con Emily todavía suspendida de su mano como si pesara nada. En su dormitorio. Un colchón en el suelo, sábanas arrugadas, y una única bombilla desnuda que colgaba del techo, cubriéndolo todo con una luz amarillenta y sórdida. El hombre se sentó en el borde del colchón y, finalmente, soltó la pierna de Emily. Ella cayó de pie sobre las sábanas ásperas, temblando, con el cuerpo still cubierto por el sudor frío de su secuestro.
La miró de arriba abajo, Se desabrochó el pantalón y lo bajó hasta las rodillas, liberando su miembro, ya semi-erecto y enorme en la perspectiva de Emily.
Emily sintió una náusea fría, pero el terror la paralizó. Sabía que resistirse era inútil, que cualquier intento de luchar solo traería más dolor. Con lágrimas silenciosas rodando por sus mejillas, se acercó. Sus manos eran diminutas contra la piel caliente y áspera de él. Comenzó a moverlas, arriba y abajo, con la torpeza de alguien que nunca había hecho algo así. El hombre disfrutaba.
Luego, con otra mirada, le indicó lo siguiente. Emily se arrodilló, presionando sus pechos pequeños y firmes contra el miembro erecto. El contraste era abrumador: su piel suave y pálida contra la dureza oscura de él. Frotó sus tetas alrededor de él, sintiendo el latido de su sangre a través de la carne, sintiendo cómo se usaba su cuerpo como un simple juguete. El hombre cerró los ojos, perdiéndose en la sensación.
Justo cuando creía que no podía peor, el hombre la detuvo. Con una delicadeza aterradora, la tumbó de espaldas sobre el colchón. Sus dedos gigantes se abrieron sobre ella, y uno de ellos comenzó a explorar. La punta de su dedo, del tamaño de un pene enorme para Emily, rozó sus labios, entrando en ella con una lentitud tortuosa. Emily se quedó rígida, un grito atrapado en su garganta. El dedo la llenó por completo, estirándola de una manera que era dolorosa y, a pesar de todo, extrañamente estimulante. Comenzó a moverlo, adentro y afuora, un ritmo implacable que su cuerpo traicionero comenzó a responder. Una humedad caliente comenzó a fluir dentro de ella, una respuesta involuntaria a la violación.
Mientras su dedo la penetraba, su pulgar encontró su clítoris y comenzó a frotarlo en círculos lentos. Emily luchó contra la sensación, contra el placer que se acumulaba en su vientre. Meneaba la cabeza, susurrando "no, no, no", pero su cuerpo decía lo contrario. La ola de placer creció, imparable, hasta que la consumió en un espasmo que la sacudió de arriba abajo, un orgasmo robado, una victoria para su captor.
Cuando terminó, el hombre retiró su mano. Se levantó, se arregló el pantalón y la miró tirada en la cama, temblando y cubierta en sudor. No hubo más palabras. Simplemente la había reclamado. La había marcado. Emily yacía allí, rota y vacía, dándose cuenta de que ya no era una persona. Era un juguete. Su nuevo propósito.
¿Que pasara con Emily ahora?
- No further chapters
- Add a new chapter
0 comments
No comments yet
The story has no discussion yet. Leave a note here when a branch gives you something to say.
No chapter comments yet
No one has commented on this branch yet. Add the first note above.