More fun
Want to support CHYOA?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)

Chapter 10 by Doobya Doobya

¿Que sucede después?

Javier decide utilizar la pulsera

Una idea surgió en Javier, aprovechando que Elena cayó dormida en la sala, desnudo él empezó a buscar entre las cajas de ropa, encontrando una playera extra-extragrande alzándola para ver el tamaño, era algo a lo que buscaba, pero no lo suficiente.

Al fondo se encontraba una caja etiquetada “Invierno” al abrirla pronto encontró la prenda ideal a su meta, un suéter que Javier usó en una reunión de suéter feo, mucho más grande que la playera XXG que encontró previamente.

Regreso a la sala con el suéter puesto, ya con la pulsera en su mano, titubeó por un par de segundos, ya anticipa sentir lo que su esposa describió. Uniendo los dedos de su mano izquierda Javier desliza la pulsera a su lugar, la afamada luz azul iluminó su vista.

Él miró al espejo para ver como cambiaba su cuerpo de silueta triangular, sabía que de inicio no estaba en la mejor forma, la duda quedaba en cómo terminará llenando el suéter feo.

El día era caluroso, aún más con el suéter puesto y con la influencia del brazalete fue mucho peor, un escalofrío recorrió su cuerpo seguido por un bochorno. Sintiendo una mayor fuerza en sus brazos y piernas Javier se sintió empoderado, continuando un engrosamiento en las extremidades, dejando de reflejar aptitud física, la poca firmeza que había desapareció.

Mirando abajo él sintió un doblez en la piel, ya tenía una papada de cerdo, a la vista el suéter dejaba de colgar al aire, siendo rellenado por una complexión progresivamente más fofa cada segundo perdiendo visibilidad de sus pies, preveía ver la panza al frente pero no imaginaba como el resto de su cuerpo se iba a adaptar, elevando el cuello de la prenda se percataba de la conversión de pectorales a pechos gordos hinchadas al frente, de no ser por los bellos se podrían confundir por tetas gordas de mujer.

La panza sin seña de parar continúa inflándose de gordura, manteniendo una curvatura, seguido por la caída del exceso de masa, en su corpulencia ascendente Javier sentía el roce de sus llantas al girar, el mover involuntario de sus carnes.

Bajo los efectos del brazalete, al fin comprendió el porqué de la fascinación de Elena por seguir usándolo una y otra vez.

Con una excitación que se extendía desde su pene, aparentemente creando nuevas zonas erógenas, alzando el suéter y parte de las lonjas colgantes él buscó su mástil, encontrándolo erecto ahora hundido en grasa, sujetándolo le era difícil distinguir si el engordar de sus dedos lo hacía sentir con un pene más chico o si fue a causa de volverse una albóndiga humana.

Toda sensación de fortaleza desapareció tras las capas de grasa que trajo una pesadez inimaginable a Javier. En el trance lascivo no había espacio para arrepentimiento, estando en los límites superiores de obesidad mórbida Javier continuaba aumentando en masa, un factor con el que no contaba era el material elástico del suéter, hace tiempo superando la primera transformación de su esposa por mucho y aún seguía en curso.

¿Como reacciona Javier?

Want to support CHYOA?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)