What's next?
Desahogo
Erick fue lanzado a la cama, de su nariz salía un espeso liquido de color rojo y sus lagrimas estaban por cubrir su rostro, sin embargo, más que sentir miedo por el accionar de su hija, su expresión mostraba estar sumamente enojado.
"Me harte de tu estricta personalidad, padre. " Dijo ella mientras acariciaba su rosado glande. "Me tratas como si fuera una niña, nunca me dejas salir con mis amigos y tras eso... ¡Te atreves a golpearme! "
"¡Era por tu bien! " Vociferó su padre. "Todo lo que he hecho es por tu bien, soy tu padre, y puedo corregir a mi hija si ella está siendo una completa idiota. "
Audrey se burló. "Un hombre no puede golpear a una mujer y tampoco a una futanari, ¿Qué dices de eso? "
"¿Solo de lo malo te acuerdas? Por favor, Audrey, tienes que madurar ya, si fuera por tu madre, ella ya te hubiese mandado a una academia militar... " Explicó limpiándose la sangre de su nariz. "¡Fue por mi que entraste a la universidad, yo creí en ti cuando nadie más lo hizo! "
Ella negó con la cabeza. "Entré a la universidad para dejar de ver tu maldita cara, porque me causabas problemas y cuando invitaba a mis amigas a la casa, siempre me avergonzabas... " Una lagrima se resbaló de sus ojos. "Pero no te preocupes, quieres que madure, bien, entonces lo haré. "
Audrey se lanzó encima de su padre, su polla desnuda tocaba su abdomen por encima del vestido, pero a pesar de su fuerza, el hombre se resistía, forcejeaba con ella.
"¡Quédate quieto! " Gritó Audrey al lanzar un golpe en la barriga de su progenitor, sacándole todo el aire y debilitándolo por completo.
"Por favor, cariño, basta ya... " Sollozo el latino, quien había cedido a las lagrimas.
Audrey lo miró con asco. "Eres patético y ni siquiera sabes por qué mi mamá te ignora... "
"¿Qué quieres decir? " Preguntó el rubio, provocando una carcajada en Audrey.
"¡Ella te engaña! ¡Siempre viene tarde a la casa porque se la pasa follando con su jodido secretario! "
"¡Cállate! ¡No sabes lo que dices! " Exclamo tanto como pudo ante la brutal revelación. "Tu madre nunca me haría eso. "
"Claro que la haría, y lo peor de todo es que su amante ni siquiera es tan lindo... " Audrey paso su mano por el muslo del rubio, a quien le llegó un escalofrío. "Ese tipejo no te llega ni a los talones, papá, pero aún así, cada noche mi madre se lo folla con su gran verga y eso es porque el si se deja penetrar por el culo. "
Sin pensarlo dos veces, Audrey rasgó el vestido de su padre, dejando expuestos sus bien tonificados pectorales con pezones rosados. "Se que nunca has dejado que mamá te folle, al ser la única futanari de la casa, además de ella, siempre me dice lo frustrada que está contigo. "
"Hasta hace un mes hacíamos el amor, se que nunca he dejado que ponga su pene en mi ano, pero siempre la he satisfacido cuando tenemos sexo vaginal. " Se excusó Erick mientras tapaba sus pezones con las manos.
"¿Satisfacerla? " De pronto, la peliroja rasgó violentamente las bragas del latino, exponiendo su parte privada. "¿Crees que con esta diminuta verga, puedes llegar a satisfacer a alguien? "
Ella tomó el pene de su padre con su mano, estaba flacido y pequeño, justo por arriba se encontraba un pequeño arbusto de bello púbico bien cortado.
"Para, Audrey... " Gimió el rubio al sentir el tacto de su hija y ver como le bajaba el prepucio. Poco a poco su verga se iba parando, hasta que finalmente llegó a su punto máximo, 12 cm.
"No puedo creer que salí de este pequeño palo. " Dijo mientras empezaba un lento sube y baja con el eje de su progenitor.
"Por favor, hija, si sigues así... yo... — Habló entre gemidos, hasta que la mano que lo acariciaba comenzó a masturbarlo frenéticamente. Chilló con lagrimas en los ojos, al sentirse extasiado, pero también asqueado, cuando se vino en la mano de la peliroja.
"Eyaculador precoz... " Le nombró ella, humillandolo aún más. "¡Ahora es mi turno! "
En ese momento, Audrey tomó a su padre por los muslos y abrió bien sus piernas dejando libre su virgen ano. Erick al ver lo que le iba a pasar, pataleo lo mas que pudo, gritó que se alejara, pero ella no le hizo caso.
"Un rico culo de piel morena, propio de los latinos... " Acercó su rostro al ano y sin dudarlo, empezó a lamerlo.
El rubio se agarró de las sabanas, no había nada que pudiera hacer, estaba débil por los golpes que le habían dado y no quería empeorar las cosas.
Audrey sacó su boca del ano y le puso el pene en su lugar, frotandolo maliciosamente solo para ver la reacción de su padre.
"¿No vas a decir nada? Antes estabas más enfurecido y eso que aun ni te había tocado. " Se burló. "No será que... lo estas disfrutando. "
Esto prendió las alarmas de Erick, pero trató de razonar con ella. "Audrey... por favor, soy tu padre... no me puedes hacer esto... te juro por Dios que todo lo que hacía era para protegerte de este mundo retorcido... tu virginidad, no la puedes perder conmigo... tu no me amas, no soy tu esposo. "
La hija se detuvo, sigilosamente se acercó a la par del rostro del rubio, tenía manchas de lagrimas secas en su rostro y un poco de rimel corrido. "Me gusta ese romanticismo tuyo, pero lo único que puedes hacer ahora... " Le plantó un beso en la boca, el latino estaba tan sorprendido al sentir los labios de su propia sangre que no vio venir la entrada de una cosa carnosa a su estrecho y virgen ano. "Es gritar. " Concluyó.
Erick echó la cabeza para atrás, sus ojos se tornaron blancos y lanzó un grito ahogado, finalmente su hija lo había desvirtuado. Justo un segundo después, su pequeña polla comenzó a expulsar un chorro amarillo, se había orinado del dolor.
No obstante, eso no detuvo a Audrey, quien sin pensarlo, empujó su venosa verga aún mas adentro. Tomó fuertemente del cabello al latino y lo obligo a mirarla, allí comenzó un movimiento de mete y saca, que pronto transformo el rostro del hombre en una de horror.
"¡Sacalo! " Gritó con dolor. "Me duele, Audrey, por favor sacalo. " Demandó sollozando, pero en cambio recibió una jalada de cabello.
"¿Crees que te estoy haciendo el amor? " Cuestionó divertida la muchacha, incluso paró de moverse. "¡Estúpido hombre! ¡Te estoy violando! "
Una vez más, se movió dentro de su culo, pero esta vez con una velocidad y fuerza abismal. Erick gritó tanto como pudo y mientras Audrey lo obligaba a ver lo que le estaba haciendo, se percató que un liquido caliente empezó a lubricar su entrada.
Era su propia sangre, su hija le había desgarrado el ano durante la penetración. De repente, toda su cabeza le comenzó a dar vueltas, se sentía mareado, casi como queriendo vomitar.
Observó el rostro de su hija, tenía una expresión de enfado y estaba muy sudada debido al sexo.
¿De verdad el se merecía esto? No lo sabía, después de todo, nadie puede pensar con claridad cuando tienes una polla empujando dolorosamente en el interior.
Para intentar apaciguar el dolor, Erick levantó sus manos una vez más, pero esta vez no para forcejear. Con ellas, tomó suavemente el rostro de Audrey, captando su atención.
Por un instante, la chica pensó que iba a pelear, pero en vez de eso, su padre hizo que ella acercara su cabeza hacia su pecho. Allí pudo escuchar sus latidos, y además, contemplar aquellos pechos que durante su niñez, habían servido como chupon cuando su madre no estaba.
Una vez más, el rubio rompió a llorar. "Lo siento... perdóname por ser tan mal padre. "
Ambos ahora estaban acostados y abrazados, Audrey disminuyó de golpe al escuchar esas palabras, pero siguió bombeando profundamente. Y mientras lo hacía, un recuerdo vino a su mente.
Un recuerdo de cuando era adolescente, cuando llegaba a la casa con moretones en el rostro luego de las peleas que tenía con sus abusadoras futanari y cuando la única persona que lo recibía con los brazos abiertos para ser consolada era su padre.
Se alejó abruptamente de su pecho y luego observó a su pene, justo en ese momento se dio cuenta de lo mal que estaba actuando al ver sangre en todo su falo.
La polla de la peliroja estaba al limite, pero no quería hacer sufrir más a su victima, así que quiso salir del estrecho ano de su progenitor, pero para su sorpresa, sus piernas la aprisionaron, empujando aún más a dentro su verga.
Erick por primera vez estaba sintiendo un poco de placer al ser follado y después de toda esa tortura, no quería dejar ir a su violadora. Pero Audrey ya no podía contenerse más, así que luego de esa arremetida a su polla, se vino intensamente en toda la cavidad anal de su padre, llenándolo por completo.
Finalmente la dejó separarse, ella sacó su polla de su culo y luego sonó un sonido húmedo de *pop*.
Había sangre y semen esparcido por las sabanas, vio a su padre, su rostro estaba rojo y sus ojos mostraban una mirada de lujuria y dolor.
Erick se levantó con todas sus fuerzas de la cama y quedó a par con su hija, ella estaba confundida y aprovechó la distracción para tumbarla boca arriba en el colchón.
"¡Papá! ¿¡Qué estas haciendo!? " Exclamó confundida, pero luego fue callada por un beso directo a la boca. Un beso donde ambos intercambiaron saliva por medio de sus lenguas.
Después de unos segundos, se separaron por falta de aire. "Audrey... tienes que... hacérmelo de nuevo... pero con amor. " Susurró débilmente al oído de su hija.
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