Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Chapter 4
by
PERSONnrz
¿Qué va a hacer a continuación?
Confiar en el protocolo
Emily trato de calmarse respirando lentamente, ya habia pensado que alguna vez sucederia esto, todas lo hacen. Correr a ciegas era una tontería. La única opción lógica era esperar. Sabía el protocolo de su empresa al dedillo; lo había revisado en una de las aburridas sesiones de formación anual. "En caso de una de las empleadas se convierta en Mini dentro del edificio, no se la intentará capturar. La persona quien lo haya encontraro debera informar al departamento de Recursos Humanos". La empresa lo tenia contemplado por incidentes pasados.
Con esa certeza, Emily se movió. Volvio al montón de ropa que llevaba antes. Su sujetador y calzon, eran un refugio perfecto. Se arrastró dentro de la copa de tela, que olía a su perfume y a su piel. El espacio era reducido, pero la protegía del gélido aire acondicionado. Acurrucada en la oscuridad, escuchó el lejano tañido de un reloj y luego el silencio absoluto de la noche. El agotamiento y el shock la vencieron, y se quedó dormida.
La despertó el sonido de una puerta al abrirse y el chirrido de una carretilla de limpieza. La luz del amanecer se filtraba por las ventanas gigantes. Emily se estremeció, no solo por el frío, sino por la mezcla de miedo y alivio. El momento había llegado. Escuchó los pasos del conserje, sabia que era el, un hombre mayor llamado Javier, acercándose a su escritorio.
La ropa fue levantada con delicadeza. Emily parpadeó, cegada por la luz de la mañana, y se encontró mirando hacia arriba, hacia el rostro preocupado y barbudo de Javier. Sin decir palabra, le ofreció la palma de su mano. Emily dudó un segundo, y luego subió. La piel de su mano era áspera y callosa, pero su tacto era firme y seguro. "Tranquila, Emily, voy a avisar a Recursos Humanos", murmuró.
La situación era, en efecto, simple y burocrática. Javier la llevó a la sala de descanso y la dejo suavemente sobre la mesa de reuniones central. Mientras otro empleado llamaba a los contactos de emergencia de Emily, sus padres, ya que vivia sola en un departamente, una mujer del departamento de personal se encargó de recoger sus pertenencias de su cubículo y casillero. Emily se quedó allí, sentada sobre la superficie de madera pulida, sintiéndose como el objeto central de una reunión que no había convocado.
Poco a poco, la oficina fue llenándose. Sus compañeros llegaban de sus casas y se acercaban a la mesa, uno por uno. Le saludaban con una mezcla de pena y curiosidad. "¡Emily, ¿que paso?!", "No te preocupes, todo saldrá bien", "Mucha suerte, chica". Fue reconfortante, en una forma extraña y distorsionada. Era la misma Emily de siempre, solo que... más pequeña. Pero no podía ignorar las miradas. Algunas eran de genuina compasión, pero otras, las de algunos de los hombres del departamento de ventas, eran diferentes. Eran miradas calculadoras, lacivas, que la recorrían de arriba a abajo como si estuvieran valorando una pieza de arte recién descubierta. Se estremeció y se abrazó a sí misma, recordando súbitamente que estaba completamente desnuda. Uno de sus compañeros, un amable programador llamado David, notó que emily se veia cansada y le acercó un trozo de pan de una bolsa que tenía sobre su mesa. Emily lo tomó con gratitud, mordisqueando el pan mientras esperaba.
Después de lo que pareció una eternidad, pero que en realidad fueron solo unas horas, llegó un hombre. Era de Recursos Humanos, mira directamente a Emily, desde la perpectiva de ella, parecia un titan apunto a decir su sentencia. El hombre vio los papeles que tenia en la mano y dijo...
¿Que va a decir a continuacion?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)
Mujer Encogida, Mundo Gigantesco
La vida de Emily
El mundo que Emily conocía desapareció en un cegador destello de luz. Un segundo era una mujer con sus planes y sus problemas; al siguiente, era un fragmento de su antiguo yo, desnuda, asustada y no más alta que una botella de cerveza. Esta es la vida de Emily como una "Mini", una mujer encogida en un mundo que las trata como adornos, objetos o mascotas. Cada zumbido de un electrodoméstico es un terremoto, cada mascota es un depredador y cada humano es un dios caprichoso que puede ser su salvador o su carcelero.
Updated on Jun 25, 2026
by PERSONnrz
Created on Jun 24, 2026
by PERSONnrz
- 4 Likes
- 68 Views
- 3 Favorites
- 1 Bookmarks
- 4 Chapters
- 5 Chapters Deep
Comments moved below the chapter.
Comments