Want to support CHYOA?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)

Chapter 40 by bla12 bla12

¿Qué pasa el próximo día?

Comienza el día en el spa

La mañana llegó con la suavidad de un verdugo. Magi se vistió con ropa de civil—unos jeans holgados y una sudadera con capucha—, pero cada movimiento sentía como una traición. La bolsa de papel negro yacía sobre su cama como una acusación. No podía posponerlo más.

Con dedos frías y torpes, se quitó la ropa. El aire de su pequeño departamento le erizó la piel. Luego, sacó el bikini. La tela negra, suave y fría, cayó como una sombra sobre sus manos. Ponerlo fue un proceso incómodo y revelador. Los delgados cordones del sostén se anudaron con dificultad detrás de su cuello y espalda, dejando grandes extensiones de su torso laterales completamente desnudas. El triángulo de tela del frente era escueto, y el nudo en la espalda se sentia como un punto de presión ****. El tanga, una simple tira de tela, se ajustó a sus caderas con una precisión que era a la vez constrictiva y expositiva. Al mirarse en el espejo, no vio a una mujer lista para un día de spa. Vio un diagrama de su propio cuerpo, realzado y empaquetado en seda negra. Se sentía increíblemente expuesta, incluso estando completamente vestida por encima.

Se puso la ropa de civil de nuevo, pero la sensación no desapareció. Cada roce de la sudadera sobre el bikini era un recordatorio de lo que llevaba debajo, de la armadura obscenidad que Costa le había impuesto. Era como llevar un secreto sucio pegado a la piel.

A las 10:00 en punto, un coche negro y discreto, pero claramente caro, se detuvo frente a su edificio. No era el coche deportivo de Adrián. Magi contuvo el aliento, esperando verlo a él. Pero cuando la ventanilla trasera se bajó, fue el rostro sonriente y fresco de Valeria el que apareció.

—¡Magda! ¡Hola! —gritó, con genuino entusiasmo—. Sube, sube. Adrián manda disculpas, una emergencia de último momento con un cliente en el extranjero. No podrá venir. Pero insistió en que no canceláramos. ¡Dice que yo necesito el día libre más que nadie! —Su sonrisa era amplia y parecía sincera.

Un alivio tan intenso que casi la mareó inundó a Magi. No vendría. No tendría que enfrentarlo, no tendría que actuar bajo su mirada lasciva. Solo sería Valeria. Asintió, forzando una sonrisa de vuelta, y se metió en el coche.

—Es una lástima —mintió Magi, sonando decepcionada.

—Oh, no te preocupes —dijo Valeria, haciendo un gesto con la mano—. Será más divertido así, solo chicas. Adrián a veces puede ser un poco... intenso.

El trayecto fue sorprendentemente ameno. Valeria hablaba de su trabajo en una galería de arte, de sus viajes. Era inteligente, divertida y parecía completamente ajena al lado oscuro de su hermano. Magi se encontró, a su pesar, relajándose un poco. Era fácil olvidar, por momentos, por qué estaba realmente allí.

—Él ha estado... diferente, desde que te conoció —comentó Valeria de repente, mirando por la ventana—. Menos cínico. Es bueno para él.

Magi no supo qué decir. ¿Era posible que Adrián tuviera un lado genuino? ¿O era todo parte de una fachada elaborada para su hermana? La ausencia de Adrián añadía una capa de confusión. ¿Era esta una verdadera casualidad, o una jugada calculada de su parte?

Al llegar a 'Oasis', el lugar era aún más imponente de lo que había imaginado. Un edificio de líneas puras y cristal, rodeado de jardines impecables. El aire olía a flores exóticas y serenidad cara.

En el vestuario, la realidad volvió a golpear a Magi. Mientras Valeria se cambiaba con despreocupación, poniéndose un bikini elegante pero discreto, Magi se encerró en un cubículo. Al quitarse la sudadera y los jeans, la exposición fue instantánea. El bikini negro parecía aún más pequeño y revelador bajo las luces brillantes del spa. Se envolvió en la suave bata blanca que proporcionaban, pero la tela fina no ocultaba nada. Se sentía como si llevara un cartel luminoso.

Al salir, Valeria la esperaba.

—Vaya, ese bikini es... atrevido —comentó, con una ceja arqueada—. Adrián me dijo que eras atrevida, pero no pensé que tanto —añadió con una sonrisa que no era de burla, sino de admiración—. Te queda genial, pero no sé si tendré el valor de usar algo así. ¡Adelante, tú!

La mención de Adrián encendió una alarma en Magi. ¿Qué le habría contado Adrián a su hermana sobre ella? ¿Qué versión de "Magda" le había vendido? ¿Una conquista? ¿Una chica fácil? Sintió que la vergüenza le quemaba las mejillas, forzando una sonrisa débil.

Caminaron hacia las piscinas termales, un complejo de aguas turquesas al aire libre rodeadas de tumbonas y palmeras. El lugar estaba tranquilo, con pocos clientes a esa hora.

Y entonces, algo extraño sucedió. Sin la presencia amenazante de Adrián, el día comenzó a transformarse. El agua caliente alivió la tensión de sus músculos de verdad. Valeria era una compañía agradable, conversando de arte, de libros, de cosas que no tenían que ver con clubs de alterne o lavado de dinero. Por primera vez en semanas, Magi sintió un atisbo de normalidad. Se rió de verdad, relajó los hombros, y por breves momentos, el bikini negro dejó de ser un uniforme de humillación y fue solo un traje de baño, aunque escandaloso.

Pero la tranquilidad era un espejismo. En un momento de silencio, flotando en el agua caliente, Valeria la miró con curiosidad.

—Oye, Magda... ¿Cómo te metiste a trabajar en un lugar como Ébano? —preguntó, con sincera curiosidad, sin malicia—. No pareces... bueno, no pareces el tipo de chica que suele terminar allí.

La pregunta, hecha con inocencia, golpeó a Magi como un balde de agua fría. La fachada de normalidad se resquebrajó de golpe. ¿Qué podía decir? ¿Qué mentira podría ser creíble? La misión, Costa, la razón real de su presencia allí, pesó de repente sobre sus hombros más que nunca. El spa ya no era un refugio. Era otro campo de minas, donde una pregunta inocente podía hacerla estallar. La ausencia de Adrián no la había liberado; solo había cambiado la naturaleza de la trampa.

¿Cómo sigue el día en el spa?

Want to support CHYOA?
Disable your Ad Blocker! Thanks :)