Chapter 6 by Delamugre
¿Qué desea Roberto ver mas?
Algo de acción con los espectadores
Sentado entre los espectadores, Roberto disfrutaba de la vista de los jugadores desnudos. Los fue desnudando por partes. A algunos solo deseó verlos sin la parte inferior del uniforme. A otros, les puso la polla dura y se excito ver como esta se marcaba tras la fina tela de su pantaloncillo. Caliente, vio a su alrededor a los familiares y amigos de los jugadores, animando a un equipo o al contrario. Padres, hermanos, alguna novia... Tan cerca de el....

¿Cómo hacerlo? Roberto ya sabía usar perfectamente el poder de sus gafas así que se dispuso a ir poco a poco, como si la gente a su alrededor fueran sus pequeños juguetes.
Apenas unos dos metros bajo el pecador, en la grada, dos jovencitos vestidos con el uniforme del equipo visitante y una pancarta animaban al capitán del equipo contrario al de Enric.
-¡Venga tío!- gritaban cuando esté conseguía robar un balón.
Roberto se relamió los labios.
"Que uno de ellos se gire hacia mi"-pensó el pecador.
El más mayor de los dos adolescentes, un chico delgadito con el pelo corto, obedeció las órdenes mentales del pecador. Con una sonrisita, Roberto continuó con su juego.
"Que se saque la polla y se la ponga dura"
El chico se bajó un poco los pantaloncillos cortos y, tras varios manoseos, puso su rabo a un tamaño nada despreciable.
"Que se la coma su hermano. Que le haga una mamada hasta que le manche toda la cara con su esperma"-siguió con sus tejemanejes.
El otro chaval, arrojando la pancarta como si no fuera importante se acercó a su hermano y este, agarrándole de la cabeza, agachó a su hermano para que esté se metiera toda su polla en esa boquita.

-¡Venga cabrones!-gritaba un cuarentón cerca de Roberto- ¡Que os van ganando por dos goles!
-¡Rómpele las piernas a ese jilipollas!-gritaba otro, refiriéndose al otro equipo.
Las miradas de odio entre los dos grupos de espectadores era evidente. Para Roberto, incapaz de fijarse en otra cosa que no fueran lo dos hermanos haciéndose una mamada, le era inconcebible que dos personas se enfrentaran por algo tan absurdo como un partido de futbol de tercera división.
"Deberíais solucionar vuestros problemas a base de polvos- pensó el pecador- Follad entre vosotros y olvidaros del partido"
Como en otras ocasiones, el cuarentón, dejo de gritar a los jugadores para acercarse a un joven que animaba al equipo de Enric.
-¿Eres familiar del otro equipo?-preguntó.
-Si- le respondió el joven- Soy amigo del portero.
Entonces, bajándose ligeramente los pantalones y mostrando una polla dura y de gran tamaño, el cuarentón puso de rodillas al joven y, agarrándole de la cabeza, le obligo a introducirse en la boca todo su miembro, follandosela.

Alrededor de Roberto estalló una orgia. Los espectadores del partido, los hombres claro, buscaban a los otro espectadores del equipo contrario para follárselos. Se lanzaban a comerse sus culos y pollas, o a que se lo hicieran ellos. Varios amigos de los jugadores se masturbaban en una esquina mientras uno de los primeros sobrinitos del capitán del equipo contrario era rodeado por tres pollas de padres del otro equipo.
El otro de los sobrinos, el mas joven, se acercó al propio Roberto. Iba desnudo y su polla, aunque no era de gran tamaño, estaba totalmente dura. No dijo nada, solo se acercó a sus labios y le beso. Roberto, que al principio se sintió extraño al notar la calidez y humedad de esos labios, como si fuera real, pronto se arrojó a su ilusión, introduciéndole la lengua hasta la campanilla al muchacho. Tras unos minutos, el mismo se desnudo y el adolescente se puso de rodillas y comenzó a hacerle una felación.

Alrededor del pecador, las escenas de porno aumentaban de intensidad. Un grupo de padres se follaban entre si, perforando los culos peludos de cada uno de ellos. Varios aficionados jóvenes tenían su primera experiencia sexual entre ellos, turnándose para ser desvirgados por cualquiera que se acercara a sus tiernos agujeros. Esta vorágine sexual no solo se aplicaba a los familiares y amigos de los jugadores, si no que también al propio banquillo. Mientras le comía el culo a su amante, Roberto pudo ver como el entrenador del equipo de Enric, un treintañero de trabajados músculos, perforaba sin piedad el culo de uno de los jugadores del otro equipo, un joven rubio de la cantera que esperaba su oportunidad para debutar.

Pero al pecador, a pesar de disfrutar de las vistas y de los gemidos de todo lo que estaba sucediendo próximo a el, solo tenia ojos para el culo que tenia ante el. El primito siguió sin decir ni una palabra, pero su postura y su culo abierto indicaban lo suficiente. En el momento en que Roberto introdujo su polla en ese delicioso ano, al pecador casi se le salen las lagrimas. Su estrechez y calidez le trasportaron al paraíso. Por desgracia no pudo disfrutarlo mucho tiempo, pues enseguida sintió que rellenaba al chaval con su esperma.

Cuando sacó la polla del culo rezumante del primito, echó un vistazo a su alrededor. El partido continuaba, pero mas allá de las mujeres, que seguían animando a sus familiares, el resto seguía en una orgia de desenfreno donde no había agujero sin ser rellanado de pene.
Pero todo lo bueno siempre acaba. Cuando Roberto estaba preparándose para penetrar el ano del padre de uno de los compañeros de equipo de Enric, el partido acabo y sus marionetas empezaron a salir de su rango de visión, desapareciendo también de su fantasía. Aun así, Roberto suspiro, aun excitado y con los calzoncillos llenos de su propia leche. La experiencia había sido increíble.
La experiencia cambia la vida a Roberto
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Lujuria y los seis pecados
Una apuesta entre demonios
El archi-demonio de la lujuria piensa que su pecado es el mas corruptor de todos, para ello, lo demostrara mediante una apuesta ante sus hermanos.
Updated on Jun 17, 2026
by Delamugre
Created on Dec 31, 2024
by Delamugre
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